viernes, 24 de octubre de 2008

Ironía

Son momentos en los que no sabes reaccionar.
No te sale un "lo lamento" no te sale una lágrima, no te sale un aliento.
Atinas a bajarte dos atados de philip en una hora, como para mantenerte ocupada en algo...
pero no sirve.
Uno va perdiendo gente en el camino, y en realidad volvemos a encontrarlos en las pequeñas cosas.
Cuatro años después, exactamente cuatro años después, vivimos otra perdida.
Decimos otro adiós. Y nos levantamos como podemos.

Tal vez no eras su mejor amiga, tal vez ni siquiera tenías un teléfono, pero su alma no sólo hablaba, sino que gritaba y lo hacía bien.
Si no hubiese tenido un alma tan gritona, no habriamos visto tanta gente llorando por él.


Otro adiós, y otro hola.
Nos vemos después.

1 comentario:

Franky dijo...

Siempre es feo cuando se va alguien... Esté más o menos cerca en determinado momento, hay cosas que siempre nos marcan.
Saludos changita.